Primeros infectados por hantavirus estuvieron más de 20 días en Chile antes de tomar el crucero
Autoridades de Argentina lograron reconstruir el extenso periplo que durante unos cuatro meses hicieron por gran parte de este país, Chile y Uruguay los dos primeros fallecidos por el brote de hantavirus en el crucero MV Hondius.
El itinerario que hizo la pareja de neerlandeses, que es considerada el «caso índice» del brote, es clave para intentar determinar dónde pudieron haberse contagiado los turistas.
Según reveló este miércoles el Ministerio de Salud argentino en un comunicado, los dos turistas llegaron a Argentina el 27 de noviembre de 2025 y viajaron por el país en auto durante 40 días, para luego cruzar a Chile el 7 de enero de este año.
Una vez allí continuaron el recorrido en auto por 24 días más. Volvieron a Argentina el 31 de enero para visitar la provincia de Neuquén (suroeste) y doce días después regresaron a Chile.
Desde allí cruzaron a la provincia argentina de Mendoza (oeste), donde iniciaron un viaje en auto por 20 días para llegar a la provincia de Misiones (noreste, fronteriza con Brasil y Paraguay).
Finalmente, el 13 de marzo cruzaron por tierra a Uruguay y el 27 de marzo regresaron a Argentina para dirigirse a la ciudad de Ushuaia, en la sureña provincia argentina de Tierra del Fuego, de donde el Hondius zarpó el 1 de abril.
Según informó el pasado domingo el Gobierno de Sudáfrica, el primer pasajero en presentar síntomas fue un hombre, de 70 años, que murió en la isla británica de Santa Elena, mientras que su esposa, de 69 años, murió en Sudáfrica, desde donde iba a volar a los Países Bajos.
Autoridades argentinas señalaron que «colabora de manera activa con los organismos internacionales que intervienen y con todos los países involucrados para contener el brote y garantizar un adecuado manejo de los casos».
El Gobierno argentino afirmó que hasta el momento no se identificaron en el país casos asociados al brote en el crucero y que equipos técnicos se trasladarán a Ushuaia para realizar operativos de captura y análisis de roedores y detectar la posible presencia del virus en reservorios naturales.
Tanto fuentes sanitarias nacionales como provinciales consultadas por agencia EFE recalcaron que no hay notificaciones de hantavirus en Tierra del Fuego, la provincia más austral de Argentina, desde que en 1996 comenzó a sistematizarse la información epidemiológica en el país.
Cepa Andes: Letal y se transmite de persona a persona
Por otro lado, se ha confirmado que se trata de una cepa de hanta llamada «Andes», la que puede ser transmitida de persona a persona, pese a que el virus generalmente se transmite de roedor a humano.
La experta Cecilia Vial, investigadora del programa de hantavirus y zoonosis del Instituto de Ciencas e Innovación en Medicina de la Universidad del Desarrollo, precisó que en el caso del contagio entre humanos se debe a que hubo un «contacto estrecho, o sea, parejas, gente que vive en la misma casa. Pero claro, en el barco lo más probable es que las personas hayan estado muy juntas y comparten muchas cosas, entonces por lo tanto es una situación anormal en la que ocurre este brote».
«Tenemos hantavirus en todo el mundo: en Europa, Asia. Pero acá, en Chile y en Argentina, tenemos esta cepa súper especial que tiene dos características: una, que es muy letal (o sea, muere alrededor de un tercio de las personas que la contraen) y lo otro es que se transmite de persona a persona», explicó.
No obstante, reparó en que «los casos anuales son pocos, son 120 casos anuales en general, de gente que vive en zonas donde tenemos el roedor o va a visitar estas zonas, que es el sur de Chile, el sur de Argentina».
Asimismo, afirmó que «este es un virus que tiene poco éxito transmitiéndose de persona a persona. En Chile, de todos los casos que vemos, alrededor del 2% los podemos asignar a alguna transmisión persona a persona. Son poquitos. Entonces, este virus no tiene ninguna mutación que lo haya hecho ser tan efectivo que pudiera producir una pandemia».
