Mal comienzo de año para San Antonio tras el alza de los peajes en la Ruta 78
A la medianoche de este 1 de enero, comenzaron los nuevos cobros en la autopista Ruta 78, la empresa SACYR, cuya concesión comenzó en 2022, aplicó un aumento del 3,4% a las tarifas, conforme al contrato vigente.
El camino, de 132 kilómetros de extensión, es la principal vía de conexión que existe entre San Antonio y Santiago. A lo largo de su recorrido, pasa por las comunas de comunas de Santiago, Pedro Aguirre Cerda, Estación Central, Cerrillos y Maipú en la provincia de Santiago; de El Monte, Padre Hurtado, Peñaflor y Talagante, en la provincia de Talagante; de Melipilla.
Durante 2025, se puso en servicio un sistema de 8 peajes con sistema de pórticos o free Flow, los que fueron instalados durante el segundo contrato de concesión.
Carlos Mondaca, periodista especializado en temas portuarios, lamentó el alza y cuestionó el servicio que da la autopista a los habitantes de la Provincia de San Antonio, «el Ministerio de Obras Públicas entregó a SACYR, un grupo de capitales españoles, la operación de la autopista por primera vez en 1995 y tras 27 años donde se obtuvieron ganancias que llegaron a las 1.091 billones de pesos, hoy vemos una segunda concesión, adjudicada a la misma empresa, con las falencias que observamos durante ya 30 años, ¿cómo es posible que nos suban el peaje cuando las poblaciones Estoril, Mar de Chile y Colinas del Mar, continúen sin las barreras acústicas que permitan disminuir la
vibración y sonidos de los vehículos de carga descendiendo de camino al puerto? SACYR es un mal vecino y, aunque el aumento de tarifas sea legal, no tengo dudas que es ilegítimo», señaló.
En la actualidad, las nuevas condiciones tarifarias, se traducirán en un alza de 259 pesos para un vehículo que circule por los 8 pórticos que separan la ciudad puerto con la capital, mientras que un camión cargado pagará 1.211 pesos más por viaje.
«La autopista no cumple con los estándares respecto a lo que necesitamos como ciudad. Nos faltan vías caleteras, cámaras de seguridad, tenemos una curva con peralte negativo, un paso subterráneo que mantiene por años una filtración de agua y áreas para descanso para camiones. Eso, sin contar que los cobros son una carga adicional a
nuestros transportistas y los buses de pasajeros, por lo que no se descarta que la medida termine con un aumento en el boleto de bus»

