Región de Valparaíso se convierte en el hub digital más moderno de América Latina
En la sesión de este viernes 19 de junio, la Comisión Regional de Uso del Borde Costero aprobó de forma unánime la instalación del Sistema de Cables de Fibra Óptica Humboldt, que contempla más de 21 mil kilómetros de infraestructura submarina y busca transformar a Chile en un puente digital estratégico entre América Latina y Asia.
Este proyecto busca conectar Sudamérica con Asia-Pacífico mediante dos cables submarinos de fibra óptica: uno que unirá Santo Domingo con Sídney, Australia, mediante una conexión de aproximadamente 14.800 kilómetros y 16 pares de fibra óptica y otro que conectará Santo Domingo con Ciudad de Panamá, a través de una ruta submarina de cerca de 6.500 kilómetros, también equipada con 16 pares de fibra, posicionando a Chile como hub digital del Pacífico.
La iniciativa contempla la instalación y operación de dos cables de fibra óptica submarinos, junto con su correspondiente estación de ánodos (OGB) y las respectivas zonas de resguardo y seguridad, por una inversión de 11.5 millones de dólares, con participación del 99% de Google y un 1% de la Empresa Pública Desarrollo País. Ambos cables pasan por un trazado fuera de las Áreas Marinas Protegidas del mar territorial chileno en Juan Fernández y Desventuradas, y fuera de las Áreas de Manejo y Explotación de Recursos Bentónicos (AMERB) y los caladeros históricos de la pesca artesanal.
Con esto, se posiciona a la Región de Valparaíso como un punto clave para las telecomunicaciones internacionales, fortaleciendo la conectividad digital, el intercambio de información y las oportunidades de desarrollo tecnológico, científico y económico para el país.
Ante esta iniciativa, el Gobernador Regional de Valparaíso, Rodrigo Mundaca, señaló que “llevo cinco años presidiendo la Comisión Regional de Uso del Borde Costero. Y creo que el día de hoy hemos asistido a un momento bien histórico, porque nos hemos tenido que pronunciar sobre la concepción marítima que va a ser realidad el cable de Humboldt, que está pensado precisamente en emplazarlo desde la playa de Santo Domingo, en la playa de Las Brisas, algo así como 14.800 kilómetros hacia Sidney, y también emplazar un cable que vaya hasta Ciudad de Panamá, algo así como 6.500 kilómetros”.
De igual forma, la máxima autoridad regional se refirió a la importancia de esta nueva conexión internacional ya que “me parece que este es un momento bien histórico, sobre todo porque este proyecto, el cable de Humboldt, significa proveer a Chile de infraestructura de telecomunicación, infraestructura crítica de telecomunicaciones mediante la fibra óptica que es tremendamente relevante, sobre todo en un mundo altamente digitalizado que va a situar a Chile y particularmente a nuestra región, a la región de Valparaíso, como un hub digital probablemente, sin duda, el más moderno de América Latina y por qué no decirlo, el más moderno de América. Esto va a significar una transmisión inmediata de datos, va a acelerar nuestras telecomunicaciones y nos va a situar en una posición de competitividad que Chile no ha tenido”, recalcó.
Asimismo, Eduardo Wegener, director legal de consultora Amebec, institución encargada de la tramitación de los permisos en Chile para el sistema Humboldt, señaló que “Hoy día estamos muy contentos, yo vengo hoy en representación de inversiones del suelo chileno, que es la promotora y titular de la concesión marítima mayor.
Esta votación unánime evidentemente nos ayuda como proyecto para poder obtener la concesión marítima en los plazos que necesitamos y con ello lograr la instalación de este sistema Humboldt, que es fundamental para el Estado de Chile, posiciona a Chile como un hub digital de la región y entregará tanto a la región de Valparaíso como a todo el país una conectividad mayor y mejor para todos los ciudadanos”.
Tras la votación, se señaló que el proyecto está en la última parte de obtención de los permisos necesarios para la instalación y una vez obtenida la concesión final, el Sistema de Cables de Fibra Óptica Humboldt debería estar instalado en el último trimestre de este 2026 y debería entrar en operación a contar del año 2028.
Con el respaldo del Estado, el apoyo de las autoridades competentes y un diseño orientado a minimizar impactos ambientales, el proyecto se perfila como una de las obras de conectividad más relevantes impulsadas por Chile en las últimas décadas.
